¡Órdago a Orlegi! Dubasin exige salir del Sporting en un polémico comunicado
hace 3 meses · Actualizado hace 3 meses

El mercado de fichajes acaba de dinamitar la paz en la Escuela de Fútbol de Mareo. Cuando todos pensábamos que la planificación deportiva navegaba por aguas tranquilas, la gran estrella del equipo ha decidido incendiar el barco.
Jonathan Dubasin ha roto su silencio. Y no lo ha hecho para jurar amor eterno a nuestros colores. Lo ha hecho para exigir que le abran la puerta de salida de El Molinón.
Un golpe directo al corazón del sportinguismo. Un desafío público a los despachos del Grupo Orlegi. ¿Cederá el club a las presiones del jugador o le obligará a traer el dinero que dicta su contrato? La partida de ajedrez más tensa del verano acaba de comenzar.
"Soy yo quien se quiere ir"
La secuencia de los hechos parece sacada de un guion de suspense.
El extremo se cae del primer amistoso de pretemporada en Miramar por unas supuestas "molestias físicas". El martes no entrena con el grupo. Sin embargo, se sube al autobús rumbo al stage de concentración en Vigo bajo las órdenes de Nicolás Larcamón.
Mientras el equipo viaja hacia tierras gallegas, Dubasin pulsa el botón rojo en sus redes sociales.
Emite un comunicado devastador. Pide salir. Exige al club que busque una "fórmula de salida" ignorando su cláusula de rescisión. Y suelta la frase que más duele al aficionado: "Soy yo quien se quiere ir".
Las cifras reales: El pulso con Osasuna
Para entender esta urgencia hay que mirar a Pamplona.
El Club Atlético Osasuna quiere llevarse a nuestro jugador franquicia. Pero lo quiere a precio de saldo. Las primeras propuestas rondaban los 3 millones de euros entre cantidades fijas y variables. Ahora, intentan acercarse a los 3,5 millones.
El Sporting ha dicho basta.
Orlegi tiene claro que el equipo no es un mercadillo de verano. Dubasin tiene contrato en vigor hasta 2028. Viene de firmar una temporada brutal con 17 goles y 4 asistencias. Si Osasuna o el Espanyol quieren llevarse ese rendimiento a Primera División, van a tener que rascarse el bolsillo.
Dato clave: La dirección deportiva rojiblanca ha fijado un muro infranqueable. O llegan con un mínimo de 5 millones de euros más un porcentaje de una futura venta, o el jugador no se mueve de Gijón.
¿Qué significa esto para el proyecto de Larcamón?
Aquí reside el verdadero problema deportivo.
Nicolás Larcamón contaba ciegamente con el 'Pingüino'. Días atrás, el técnico argentino fue cristalino: "Espero que Dubasin siga en el Sporting".
Ahora, el míster se encuentra con una bomba de relojería en el vestuario. Tener a un jugador de este calibre declarando públicamente que su mente está en otro lado rompe la dinámica del grupo.
El comunicado del hispano-belga es un movimiento arriesgado. Inteligente para él, pero tóxico para el club. Ha querido limpiar la imagen de los dirigentes —reconociendo que Orlegi le pidió que se quedara— para asumir él toda la responsabilidad de la fuga.
Argumenta que es el sueño de su vida y el de su familia. Que no sabe si volverá a tener otra oportunidad en la élite.
Pero, ¿acaso no es Primera División el sueño de todos los que abarrotan El Molinón cada fin de semana?
El peligroso precedente que exige firmeza
La afición del Real Sporting está herida, pero sobre todo, está indignada.
En el fútbol moderno los contratos parecen papel mojado. Sin embargo, si el Grupo Orlegi cede y malvende a Dubasin por la presión de un comunicado, estará enviando un mensaje letal al resto de la plantilla: el que patalee, se va barato.
El club debe mantenerse de hierro. Si Osasuna lo quiere, que pague lo que vale. Si no llega el dinero, Dubasin tendrá que enfundarse la rojiblanca, apretar los dientes y demostrar en el césped que quiere subir a Primera División... pero con el escudo del Real Sporting en el pecho.
La pelota, ahora mismo, está en el tejado de Navarra. Y en Gijón, la paciencia tiene un límite.