¿Cuánto vale Jonathan Dubasin? La tasación que da la razón al enorme enfado del Real Sporting
hace 3 meses · Actualizado hace 3 meses

El fútbol moderno tiene memoria a corto plazo. Los sentimientos caducan rápido. Los contratos, afortunadamente, siguen firmándose con tinta inamovible. El intento de fuga de Jonathan Dubasin hacia Pamplona ha chocado de bruces contra un muro de hormigón armado en la Escuela de Fútbol de Mareo.
El Club Atlético Osasuna pretende pescar en río revuelto. Busca llevarse a nuestra estrella con una oferta que roza lo cómico para un jugador atado hasta junio de 2028. La directiva del Grupo Orlegi ha lanzado un mensaje que retumba ahora mismo en todos los despachos del fútbol español. El escudo del Real Sporting de Gijón se respeta. No somos el cajero automático de nadie.
Si los portales especializados y el rendimiento puro sobre el césped dictan un precio de mercado diáfano, ¿por qué desde Navarra insisten en regatear cifras como si estuviéramos liquidando existencias a final de temporada?
La ridícula propuesta que encendió Mareo
La secuencia de acontecimientos roza la falta de tacto institucional.
Dubasin lanza un polémico comunicado pidiendo salir. Exige una vía de escape ignorando su propia cláusula. Automáticamente, Osasuna llama a la puerta. Su primera propuesta fue calificada casi de broma pesada en los pasillos de El Molinón.
Los navarros regresaron a la carga. Subieron su apuesta hasta rondar los 3,5 millones de euros, mezclando cantidades fijas y variables.
La respuesta rojiblanca fue idéntica. Un 'no' rotundo.
Para un club que acaba de desembolsar 1,6 millones de euros para ejercer su opción de compra tras la exitosa cesión desde el Basilea, soltar a su mejor activo ofensivo por ese margen de beneficio es inaceptable.
Dato demoledor: ¿Sabías que Osasuna está intentando llevarse a Dubasin por menos dinero del que ingresamos habitualmente por canteranos que apenas han despuntado un par de temporadas en el primer equipo?
Transfermarkt destapa la verdad del mercado
La afición está herida por la actitud del jugador, pero el club tiene los números de su lado.
Si acudimos a Transfermarkt, el portal de referencia mundial en tasación de futbolistas, la realidad asesta un golpe definitivo a la estrategia de Osasuna.
La última revisión de mercado, fechada el 22 de junio de 2026, estipula el valor de Jonathan Dubasin en 4,00 millones de euros.
Hablamos de un extremo de 26 años, en plena madurez deportiva, que viene de firmar 17 goles y 4 asistencias. Un jugador que acaba de estampar su firma para pertenecer al Real Sporting durante cuatro temporadas más.
Ofrecer 3,5 millones incluyendo variables por un futbolista tasado en 4 millones de euros fijos, y con contrato ciego hasta 2028, es un sinsentido económico. Es tratar al Sporting como un equipo acorralado por las deudas. Y esa época, por fortuna, quedó atrás.
La muralla de Orlegi: 5 millones o nada
La entidad asturiana ha trazado una línea roja en el césped.
Desde la presidencia ejecutiva el plan es granítico. Dubasin es una pieza estratégica para el sistema de Nicolás Larcamón. Si Osasuna realmente suspira por incorporar al 'Pingüino' a su plantilla de Primera División, debe demostrarlo con hechos, no con calderilla.
El Sporting exige un suelo mínimo de 5 millones de euros, sumando además un porcentaje ante una hipotética futura venta del jugador.
O llegan con el maletín lleno, o el jugador tendrá que asumir las consecuencias de sus palabras.
¿Qué pasa ahora en el vestuario?
Larcamón observa la escena desde el stage de concentración en Vigo. Dubasin viajó a Galicia. Sigue siendo jugador rojiblanco.
Tener a un futbolista que se ha declarado en rebeldía entrenando con el resto del grupo es una bomba de relojería para el ambiente de pretemporada. El cuerpo técnico necesita certezas. Larcamón contaba ciegamente con él para pelear por el ascenso a Primera. La misma categoría a la que el jugador quiere escapar a toda costa.
El sportinguismo lo tiene cristalino. Nadie es más grande que el club. Si Osasuna sube su oferta y paga los 5 millones, agradeceremos los servicios prestados e invertiremos ese dinero en buscar talento comprometido. Si los navarros mantienen su tacañería, Dubasin deberá quedarse en Gijón, agachar la cabeza y sudar sangre para ganarse de nuevo el perdón de una afición que jamás perdona a los desertores.