Peybernes asume la cita de este viernes en La Romareda como “un partido complicado ante un equipo que se juega la vida en su campo y que querrá ganar, como nosotros: los dos necesitamos la victoria”.

“Nada es imposible, pero sí es cierto que la situación está complicada”, respondió el central francés a preguntas de los periodistas. Considera que los resultados no pudieron ser mejores en el último mes por “pequeños detalles”. Piensa que “nos faltó matar los partidos, porque tuvimos ocasiones para ello; nos faltó contundencia defensiva y ofensiva en una categoría en la que cuesta mucho marcar”.

En lo personal está satisfecho, porque “estoy jugando”, aunque “dolido porque estamos lejos el objetivo”. Está seguro de que si no se logra esta temporada “lo conseguiremos la próxima” y quiere vivirlo, por eso se muestra deseoso de continuar en el Sporting: “Tanto mi familia como yo estamos muy contentos aquí, aunque no depende sólo de nosotros; mi representante lo sabe”.