Vía libre para el proyecto Orlegi: Larcamón ya tiene licencia para soñar con el ascenso
hace 3 meses · Actualizado hace 3 meses

Se acabó el sufrimiento en los despachos. La absurda amenaza burocrática que planeaba sobre el banquillo rojiblanco ha quedado pulverizada en las últimas horas. El fútbol ha derrotado al papeleo.
El proyecto del Grupo Orlegi recupera la estabilidad total. A escasas semanas de que arranque el fuego real en LaLiga Hypermotion, el Real Sporting ya tiene la certeza absoluta de que su líder táctico no tendrá que esconderse en la grada. Nicolás Larcamón será quien dé las órdenes a pie de campo.
¿Cómo ha logrado el club doblegar el estricto filtro de la UEFA y qué significa esta vital victoria en las oficinas de Mareo para el inminente estreno liguero?
300 partidos no cabían en un cajón
El sentido común terminó imponiéndose. La UEFA ha resuelto el expediente del técnico argentino y le ha convalidado el título de entrenador Pro, un requisito innegociable para dirigir en el fútbol profesional español.
El problema original rozaba lo cómico. Europa exigía tres años de experiencia en la máxima categoría para homologar las titulaciones foráneas, pero se negaba a reconocer el espectacular currículum del argentino. Sin embargo, los documentos adicionales aportados recientemente por el entrenador y el club terminaron dándole la razón.
Larcamón cuenta con más de 300 partidos dirigidos en la élite de Sudamérica, incluyendo competiciones del máximo prestigio como la Copa Libertadores. Ignorar semejante bagaje era insostenible.
Dato clave: La dirección deportiva siempre confió en el desenlace. Conocían esta traba administrativa desde el mismo instante en que cerraron su fichaje y trabajaron en la sombra, enviando documentación sin descanso, convencidos de que la razón caería por su propio peso.
El precedente Coudet y la tranquilidad en Mareo
No somos los únicos que han sufrido este peaje burocrático. El calvario administrativo para proteger al gremio de entrenadores europeos ya lo vivieron otros técnicos sudamericanos de renombre. Eduardo Coudet o Jorge Almirón también necesitaron un periodo de adaptación en los despachos para que sus expedientes quedaran limpios antes de debutar en España.
La confirmación oficial es un alivio monumental. Con este trámite completamente finiquitado, Larcamón podrá dirigir con absoluta normalidad tanto las sesiones de entrenamiento como los partidos oficiales desde el primer minuto de la temporada.
El Sporting evita así el bochorno de tener que buscar una solución provisional. No habrá "hombres de paja" firmando actas arbitrales. No habrá inventos extraños.
Pizarra, césped y fichajes
Despejada la única nube oscura del verano, toca hablar exclusivamente de la pelota.
La obtención de la licencia elimina de raíz cualquier incertidumbre institucional. El proyecto avanza. Larcamón puede centrarse ahora al doscientos por ciento en perfilar su identidad de juego durante esta pretemporada.
Queda mucho trabajo por delante. Tras el traspaso de Dubasin y la llegada de Alejo Sarco, el cuerpo técnico trabaja codo con codo con la dirección deportiva para apuntalar los últimos fichajes. El sportinguismo quiere certezas, intensidad y resultados.
Y ahora sabemos, por fin, que el capitán del barco estará donde debe estar: de pie, en el área técnica de El Molinón, empujando al equipo hacia Primera División.