La UEFA frena al Sporting: Larcamón, sin licencia para dirigir en España

Un lío burocrático con la convalidación de su licencia UEFA Pro impide, a día de hoy, que el técnico argentino pueda ser inscrito como primer entrenador.

hace 3 meses · Actualizado hace 3 meses

La UEFA frena al Sporting: Larcamón, sin licencia para dirigir en España Sporting1905

Imagina diseñar el proyecto deportivo más ilusionante de los últimos años, contratar al líder ideal para el banquillo y, a escasas semanas de empezar a rodar el balón, descubrir que no tiene permiso para pisar el césped.

Ese es el monumental incendio burocrático que acaba de estallar en la Escuela de Fútbol de Mareo.

A día de hoy, Nicolás Larcamón no podría ser inscrito formalmente como primer entrenador del Real Sporting de Gijón. Tampoco podría sentarse en el banquillo de El Molinón para dar instrucciones. Un muro invisible levantado desde los despachos de Suiza amenaza con dinamitar la tranquilidad de nuestra pretemporada.

El problema tiene nombre y apellidos: la licencia UEFA Pro. Un título indispensable para dirigir en el fútbol profesional español que el técnico argentino no posee, pero que intenta convalidar a través de su dilatada experiencia internacional. ¿Por qué un hombre que ha dirigido en la élite mundial se encuentra ahora atrapado en este callejón sin salida?

Índice
  1. El menosprecio al fútbol sudamericano
  2. Sin red de seguridad: El problema de Berges
  3. Pero el reloj avanza. Y el fútbol no espera.

El menosprecio al fútbol sudamericano

Las matemáticas de la UEFA son frías y, a los ojos de cualquier aficionado al fútbol, profundamente injustas.

La normativa europea exige que los entrenadores foráneos acrediten un mínimo de tres años de experiencia como primer técnico en la máxima categoría para lograr la convalidación automática.

Desde el Sporting argumentan con total firmeza que Larcamón cumple esta exigencia de sobra. Su currículum asusta. Acumula prácticamente una década dirigiendo al más alto nivel en Sudamérica, con exitosos pasos por las Primeras Divisiones de México y Chile. Ha llevado la batuta en competiciones de la máxima exigencia global, como la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana e incluso el Mundial de Clubes de la FIFA.

De hecho, la propia Conmebol acredita y respeta con creces la sobrada experiencia del preparador.

Sin embargo, los burócratas de la UEFA tienen otra vara de medir. El organismo europeo ha decidido aplicar un filtro implacable y, por el momento, solo le reconoce algo más de dos años de toda esa espectacular trayectoria. Consideran que parte de su experiencia no es computable bajo sus estrictos criterios.

La diferencia entre sentarse en El Molinón o irse a la grada es, literalmente, una disputa por unos pocos meses de validación.

Sin red de seguridad: El problema de Berges

Podrías pensar que, ante una contingencia así, el segundo entrenador asumiría el mando oficial de forma temporal.

Pero el destino es caprichoso. Javier Berges, la mano derecha de Larcamón, se encuentra exactamente en la misma situación legal. A día de hoy, tampoco reúne los requisitos exigidos por Europa para figurar como primer entrenador en un acta de LaLiga.

Dato sorprendente: A menos de un mes para el pitido inicial del campeonato liguero, el Real Sporting carece formalmente de un cuerpo técnico validado por las autoridades continentales.

La estrategia de Mareo y el 'Plan B'

Que nadie entre en pánico. El club no está de brazos cruzados.

La directiva rojiblanca era perfectamente consciente de estas exigencias de la UEFA desde el mismo instante en que Larcamón aterrizó en Gijón. Llevan desde el pasado mes de mayo enviando contratos, informes y documentación para demostrar sin margen de duda el recorrido profesional de su míster.

Desde las oficinas transmiten tranquilidad. Confían en que la montaña de papeles enviada recientemente sirva para desbloquear el expediente y permitir su inscripción a tiempo.

Pero el reloj avanza. Y el fútbol no espera.

Si la temida convalidación no llega a tiempo, el club se verá abocado a ejecutar un plan de contingencia. Deberá buscar una solución provisional, inscribiendo formalmente a otro profesional que posea la licencia UEFA Pro para cumplir con la legalidad, mientras Larcamón dirige al equipo en la sombra.

El sportinguismo exige que se respete el talento y el nivel de sus profesionales. Nicolás Larcamón ha venido a Asturias a devolvernos a la gloria, no a enredarse en peleas de sellos y certificados. Ojalá reine el sentido común en Suiza y podamos verle liderar al equipo desde su área técnica frente a todo El Molinón.

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